Cabecera de Contrebia Leucade1 Cabecera de Contrebia Leucade2 Cabecera de Contrebia Leucade3 Cabecera de Contrebia Leucade4 Cabecera de Contrebia Leucade5 Cabecera de Contrebia Leucade6 Cabecera de Contrebia Leucade7 Cabecera de Contrebia Leucade8 Cabecera de Contrebia Leucade9 Cabecera de Contrebia Leucade10 Cabecera de Contrebia Leucade11 Cabecera de Contrebia Leucade12

La plaza

La tesera

Imagen de la representación de La tesera creada en el museo
Pasado el tiempo cabe recordar que la sociedad celtíbera se basaba en una relación de parentesco bastante amplia, que sobrepasaba el vínculo consanguíneo. Predominaba el lazo de gentilicio por encima del de filiación. Con la tesera de hospitalidad, gesto social de importante relevancia, el individuo adquiría el derecho de una gentilidad.

La lengua

Imagen de uno de los elementos que componen esta sala
Testimonios escritos, unidos a la información derivada de la toponimia, la onomástica o la teonimia, nos permiten afirmar que las inscripciones en téseras, monedas y grafitos en cerámicas fueron redactadas en una lengua denominada por los expertos celtibérico, perteneciente al tronco indoeuropeo y, dentro de éste, a la familia céltica.

Se desconoce desde cuando comenzó a hablarse. Lo que sí se sabe es que fue hacia el siglo II a. C. cuando se empezó a plasmar por escrito.

Tomando prestado el alfabeto ibérico la escritura celtibérica es semisilábica y tan sólo quedan unos cuantos testimonios que no permiten formar una imagen completa de ella. Por eso esta escritura puede ser leída pero sólo traducida parcialmente.

Las noches

Imagen de la representación de las noches en el museo
La otra cara de la colmena representa un elemento celeste cuya textura simula los cráteres lunares, que a la vez evocan las hendiduras de la piedra excavada en Contrebia. En esta zona viviremos la noche de Cotrebia: escucharemos la guerra y la tomenta, los grillos de verano y los ruidos de vecinos: la vida.

Se trata de sentir, vivir y sumergirse en la noche de Contrebia.

El mercado

Imagen de la representación del mercado en el museo
Imagen de atrezzo de la representación del mercado en el museo
La necesidad de cada individuo mueve el comercio entre todos ellos dentro de la comunidad. Uno necesita reforzar su silo de trigo. Gracias a la caza de unas perdices y al trueque de las piezas puede adquirir la cantidad de trigo que necesita.

Leña de los bosques, cerámicas llenas de agua y de aceite, retales con caracoles, los carros distribuyen por la ciudad las necesidades cada vez más crecientes de una población en constante aumento.

La colmena

Imagen de la representación de la colmena en el museo
Detalle de la representación de la colmena en el museo
La ciudad se presenta como una colmena horadada de túneles que conducen a la historia y a la memoria de los que allí habitaron. Es el monumento a la ciudad horadada, a la ciudad como símbolo, a la ciudad física y humana.
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