La necesidad de cada individuo mueve el comercio entre todos ellos dentro de la comunidad. Uno necesita reforzar su silo de trigo. Gracias a la caza de unas perdices y al trueque de las piezas puede adquirir la cantidad de trigo que necesita.
Leña de los bosques, cerámicas llenas de agua y de aceite, retales con caracoles, los carros distribuyen por la ciudad las necesidades cada vez más crecientes de una población en constante aumento.