Cabecera de Contrebia Leucade1 Cabecera de Contrebia Leucade2 Cabecera de Contrebia Leucade3 Cabecera de Contrebia Leucade4 Cabecera de Contrebia Leucade5 Cabecera de Contrebia Leucade6 Cabecera de Contrebia Leucade7 Cabecera de Contrebia Leucade8 Cabecera de Contrebia Leucade9 Cabecera de Contrebia Leucade10 Cabecera de Contrebia Leucade11 Cabecera de Contrebia Leucade12

EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN

La Casa Celtíbera

Imagen de la representación de la casa celtíbera creada en el museo
Imagen de la representación de la casa celtíbera creada en el museo
Imagen de la representación de la casa celtíbera creada en el museo
La casa:

La puesta en escena de la casa de Contrebia Leucade se basa en elementos encontrados en el yacimiento y aunque no se ha tratado de realizar una copia de las casas, son los elementos característicos de las mismas los que han inspirado su creación.

Las casas son entendidas como ‘contenedores de vida’ y por lo tanto los visitantes pueden entrar, descubrir, aprender, participar, reflexionar y sentir las emociones que éstas transmiten.

Las casas más completas constan de tres habitaciones: un vestíbulo, una habitación principal, llamada el hogar y un almacén.

La casa además de facilitar cobijo sirve como unidad de producción; se procesan alimentos, se almacenan mercancías o simplemente se teje.

El hogar:

El hogar era la segunda estancia de la vivienda. Era el hueco para el calor, el refugio para sentir, imaginar y comprender el simbolismo de las creencias del universo.

En esta dependencia, la familia se reunía para comer, descansar y realizar la vida social.

Normalmente el pavimento de las casa estaba elaborado por arcilla o por tierra apisonada que se reparaba y regularizaba de forma periódica con nuevos manteados.

En coincidencia con el dominio romano, se utilizaron pavimentos especiales de ladrillo machacado decorados a base de motivos geométricos, animales y plantas esquemáticas, conocidos como opus signinum.

La muralla

Imagen de la representación de la muralla creada en el museo
Otra imagen de la representación de la muralla creada en el museo
La firme voluntad por vivir juntos, siguiendo las costumbres, obligó a redoblar esfuerzos en la construcción de la muralla. El paso desde el valle del Ebro hasta la Meseta quedó merced a esta construcción bajo el control de los habitantes de Contrebia. La parte conservada en el lado oeste tiene 200 metros de largo y un espesor de 2.20 metros. Su estructura la constituyen dos muros paralelos de sillares, rellenos de tierra y piedras. El volumen de piedras desalojado y utilizado para la construcción de la muralla es de 40.000 metros cúbicos.

La muralla como horizonte de lo desconocido:

Protegidos por los escarpados y la muralla, cada día los habitantes de Contrebia son más libres. Los hijos crecen con la seguridad de que no serán esclavizados, los vecinos saben que su muerte no se deberá a la espada del enemigo. Se prospera gracias al esfuerzo común. Lo que llevan a cabo reconforta a la comunidad.

La muralla foso:

La profundidad del foso aleja si cabe más a los celtíberos de los romanos. La muralla es inexpugnable entre otras cosas debido al duro trabajo desarrollado por los hombres de la comunidad. No en vano esta obra es calculada hoy en día por los expertos en 672 metros de largo, 8 de profundidad y 7,5 de anchura.

La piedra

Imagen de la representación de La piedra creada en el museo
La Piedra hace referencia al tiempo a gran escala.

Descubrimos a través de la piedra y de las transformaciones metereológicas que experimenta el transcurrir del tiempo mientras Contrebia forma parte de un tiempo eterno que no se detiene y del que todos formamos parte.

Contrebia Leucade albergó dentro de su recinto de piedra cuatro culturas diferentes, celtíberos, romanos, visigodos y medieval.