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LA CELTIBERIA

LA ROMANIZACIÓN

Plano de la conquista del EbroLa romanización es un momento clave de la historia cultural de España. En ella podemos distinguir varios aspectos: el latín se impuso como lengua común, se aplicó el derecho romano (leyes, concepción del Estado...), se introdujo la religión politeísta romana y, posteriormente, en el siglo I el cristianismo se difundió por el imperio romano y también por Hispania.

Hispania fue una de las provincias del imperio más romanizadas. Buena prueba de ello fue que varios emperadores nacieron en España, entre ellos, Trajano y Adriano. Durante su gobierno destacaron otros eruditos nativos como el filósofo y autor trágico Séneca, su sobrino Lucano, poeta épico, y el vate satírico Marcial, nacido en Calatayud y educado en su tierra natal.

La romanización cuenta con varios significados, así, por primera vez en su historia, los distintos grupos que habitaban el territorio peninsular van a integrarse en un orden común cuando, tras la conquista, los romanos consiguen la unificación política de la península que se convierte en una provincia del Imperio romano, llamada Hispania.

El derecho romano es una de las mayores contribuciones de los romanos a la civilización occidental. Frente al colectivismo que predominaba en las sociedades anteriores, el Derecho Romano reivindica los derechos del individuo (y personas jurídicas) y especialmente el derecho a la propiedad.

La sociedad urbana que, hasta entonces se había limitado a las colonias, se extiende. La mayoría de las ciudades actuales fueron fundadas por los romanos. Gracias a la paz romana se empiezan a construir urbes en zonas llanas.

Los núcleos urbanos, con su actividad económica, sus edificios lujosos, sus diversiones, se convierten en difusores de la cultura romana y en polos de atracción para la población indígena.

Ejemplo de escultura romanaLos romanos consiguen también la unificación lingüística. El latín, que en un principio era la lengua de la administración y del gobierno, acaba por imponerse, primero en las urbes y después en las zonas rurales. Del latín vulgar derivarán todas las lenguas románicas habladas en la actualidad en España, entre ellas, el castellano, el catalán y el gallego.

El proceso de romanización fue lento, tardó en afianzarse más de 200 años. La conquista militar de Hispania es un proceso que dura casi dos siglos, desde el 218 a.C. al 19 d.C., o lo que es lo mismo, desde la segunda guerra púnica hasta que el emperador Augusto consiguió pacificar totalmente la península.

La presencia de los romanos en España es consecuencia de la política de Roma. Se trataba de evitar la expansión del imperio cartaginés, también es un reflejo de la expansión del propio imperio romano.

Los pueblos lusitanos y celtibéricos se sublevaron en repetidas ocasiones. En estos momentos nace la táctica de la guerra de guerrillas.

La romanización no alcanzó el mismo grado en el norte que en el centro, este y sur de la Península.

Los romanos construyeron numerosas calzadas por razones militares, para conquistar la península, y por razones económicas, ya que necesitaban unir las áreas productivas con las áreas consumidoras por un lado, e Hispania con el resto del Imperio (la Galia e Italia) por otro.

LOS PUEBLOS DE LA MESETA Y DEL VALLE DEL EBRO

ViriatoLos celtíberos son los habitantes de una región geográfica denominada Celtiberia, en la que las fuentes antiguas identifican la existencia de aportes celtas.

Ratifica la presencia de elementos transpirenaicos aspectos como su lengua indoeuropea, la manifestación de costumbres sociales, como el hospitium, o la nómina de dioses a los que rinden culto, de manera que presentan rasgos de identidad que les diferencian de sus vecinos los íberos.

A pesar de sus rasgos comunes, se perciben dos áreas geográficas con personalidad propia en su desarrollo, la meseteña y la del valle del Ebro.

Para la zona ocupada del valle del Ebro podemos rastrear el origen de los celtíberos históricos hasta la segunda mitad del siglo V, gracias a la continuidad que desde ese momento y hasta la romanización parecen presentar algunos de los asentamientos identificados.

No existe, en estos momentos testimonios de llegada de gentes a través de los Pirineos en la configuración de estos celtíberos, por lo que sus antecesores se encontraban exclusivamente en la Península. Sí que parece haber desplazamientos por el valle del Ebro, desde el litoral mediterráneo hasta el interior.

En la zona oriental de la Meseta encontramos para la II Edad del Hierro, afinidades entre el territorio al norte del Duero y la zona de los cursos alto del Jalón y Henares.

La economía celtibérica se basaba en la agricultura, la ganadería, la caza, la pesca y la recolección de frutos secos. En el arte, la metalurgia, la orfebrería y la alfarería alcanzaron un gran perfeccionamiento.

La sociedad celtibérica con el paso del tiempo fue adoptando una estructura más jerarquizada. Los clanes (gentilitates) agrupaban a individuos unidos por lazos de parentesco o de sangre (antepasado común) que compartían un territorio, unos deberes y derechos y unas prácticas religiosas que obligaban a todos. Las tribus (gentes) eran organizaciones superiores. Mapa de las zonas de asentamientos Celtas

Los más privilegiados en estos grupos eran los guerreros, quienes ostentaban el poder político y cuya misión era defender a los demás individuos. Además se establecieron relaciones de igualdad entre los individuos, clanes o tribus a través de instituciones como el hospitium y, más tarde, relaciones asimétricas como la clientela y la devotio (clientela de contenido religioso).

Con el desarrollo de las ciudades, la sociedad celtibérica evolucionó, y el poder político recayó sobre la Asamblea de ancianos (seniores) y la Asamblea de los jóvenes (iuniores). Además aparecen las figuras de los legados o heraldos (enviados para negociar la paz), los magistrados, y los líderes o jefes militares (elegidos por la Asamblea para hacer frente a la guerra).

Los celtíberos se establecen en lugares elevados y visibles, que refuerzan con murallas, torres defensivas y fosos.

PUEBLOS DEL LEVANTE ESPAÑOL

Guerrero ÍberoEl término Iberia se aplica para toda la península.

Podemos hablar de dos ámbitos. Si hablamos de los íberos en sentido estricto nos referimos a la zona del Levante peninsular. Si hablamos en general el ámbito es mucho más amplio. Va desde el sur de Francia por toda la costa, la Alta de Andalucía y gran parte de la Baja Andalucía.

Etapas:

Preibérico de formación, 750 - 550 a.C. No podemos hablar de íberos como tales. La cultura Tartésica presenta en estos primeros momentos un fuerte influjo oriental. Coincidirá con la configuración de la cultura turdetana.

Ibérico antiguo, 550 a.C. a final del siglo V. Tiene muchas reminiscencias de esa fuerte carga orientalizante, pero al mismo tiempo incorpora los elementos griegos procedentes de casi toda las costa mediterránea española. Se integran los elementos característicos de la colonización púnica.

Ibérico pleno, final del siglo V a final de la centuria siguiente. Fue en este momento en el que la cultura ibérica manifiesta sus rasgos culturales históricos. Es el periodo de mayor apogeo de dicha cultura. Finalizado el IV siglo a.C., y durante el siglo III a.C., entra en una fase de crisis que coincide con los periodos que arqueológicamente están peor documentados. Termina esta fase con la llegada de los romanos a Hispania.

Baja época ibérica, que se desarrolla desde finales del siglo III y principios del II hasta el siglo I a.C. Es el momento en el que la cultura ibérica recibe todos los influjos de la romanización, y difiere culturalmente esta última etapa bastante de las anteriores.

La escritura: el área de expansión de la escritura turdetana será la andaluza; la ibérica abarcará desde el sur de Francia a la Alta Andalucía, Albacete. Mapa de los pueblos Íberos en la península

La turdetana o meridional sigue mostrando ciertos rasgos en la escritura heredados de la tartésica, no sólo en la forma de los signos sino en la dirección de la escritura (derecha a izquierda).

La ibérica, aunque se trata de una adaptación del sistema tartésico, no podemos olvidarnos de la influencia de la escritura griega, y por tanto será de izquierda a derecha.

Las sociedades íberas presentan como puntos en común que son sociedades jerárquicas, tienen un consejo de ancianos, son sociedades belicistas. Sus economías se basan en artesanía para el comercio. Sus expresiones artísticas son conocidas, la cerámica torneada y pintada; la escultura en piedra, como la Dama de Elche.

HISTORIA DE LOS PUEBLOS CELTAS

El mundo político de estrabón: Mapa1 El mundo político de Estrabón: Mapa2

El mundo político de Estrabón: Mapa3

 

 

 

 

 

 

 

 

Se denomina celtas a los pueblos que hablan o hablaron lenguas celtas, que en el milenio anterior al nacimiento de Cristo se extendían por gran parte de Europa, desde la actual Turquía hasta Portugal.

Los celtas participaron junto a otros pueblos en la rápida y espectacular expansión de la Cultura de los Campos de Urnas del siglo XIII a.C., protagonizándola en la Europa occidental.

A partir del siglo VIII a.C los celtas participaron en la cultura de Hallstatt (Hierro-I), extendiéndose en esta fase por el interior de la Península Ibérica (siglo VII a.C.). En el siglo VI a.C compartieron, sin embargo, el noreste de España con los íberos.

Desde el siglo IV a.C. los celtas continentales inauguran la cultura de La Tène, específicamente celta (Hierro-II). En esta fase acabaron de ocupar el norte y centro de la Galia (Francia), así como la mayor parte de las islas británicas.

Durante el apogeo de su civilización, alrededor del año 100 a.C., los celtas controlaban un amplio territorio que comprendía casi toda Europa occidental.

En algunos lugares de España estas comunidades celtas se mezclaron con la población local y fueron conocidos como celtíberos.

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